Un bloc sobre internacionalitació, exportació, innovació i molt més.// A blog on internationalization, export, trade, innovation and much more...
miércoles, 23 de abril de 2014
Improving...
Right, we are improving. Our exports making small but confident steps. We're best since records began. Not bad. Read it here
martes, 15 de abril de 2014
"Fabricamos cosas, señora"...
Lecturas de finos observadores el pasado fin de semana. Joan Vila, columnista de Girona, se sumerge en la historia económica del país para concluir que la cultura industrial que llevamos los catalanes tan enraizada -contrariamente a la castellana de la subvención- es nuestro actual salvavidas, a pesar del eterno expolio fiscal, ya que hace que nuestras macrocifras no sean tan desastrosas como la media española. Parece que poco ha cambiado en estos tres siglos, desde los años previos al famoso 1714. Concluye Vila que, pase lo que pase, debemos continuar produciendo.
Enlazo esto con otras agudas observaciones de Raimon Aymerich, economista y columnista, un autor también muy a favor de la industria, que cuenta la anécdota de una reunión entre Helmut Kohl y Margaret Thatcher allá en los años 80. Esta última acababa de mandar al garete a toda la industria de su país transformando el Reino Unido en una plaza fuerte de finanzas y servicios. Pues bien, la Dama de Hierro preguntó al canciller alemán la razón de la fortaleza del marco alemán respecto a otras monedas europeas. Y Kohl le respondió con toda tranquilidad: "Es que nosotros fabricamos cosas, señora..."
Enlazo esto con otras agudas observaciones de Raimon Aymerich, economista y columnista, un autor también muy a favor de la industria, que cuenta la anécdota de una reunión entre Helmut Kohl y Margaret Thatcher allá en los años 80. Esta última acababa de mandar al garete a toda la industria de su país transformando el Reino Unido en una plaza fuerte de finanzas y servicios. Pues bien, la Dama de Hierro preguntó al canciller alemán la razón de la fortaleza del marco alemán respecto a otras monedas europeas. Y Kohl le respondió con toda tranquilidad: "Es que nosotros fabricamos cosas, señora..."
domingo, 13 de abril de 2014
Retail: afinando en el consumo de los hogares en tiempos de crisis
El consumo siguie en mínimos pero según algunos medios se atisban ya algunos signos de mejora. Hamdulilah. La recuperación del consumo es el último escalón que refleja un cambio de ciclo y por lo tanto podemos congratularnos. Vienen estas consideraciones sobre todo de la gran distribución (poca broma, un 10% de nuestro PIB y por cierto bien intensiva en mano de obra, en estos tiempos de alto paro).
El patio es que, con tantos parados, los inmigrantes de vuelta sus países y nosotros mismos emigrando, se impone la racionalidad extrema entre los consumidores, con el deso de autenticidad y de volver "a los valores de antes". Se pide pues un cambio de mentalidad: el cliente no es un número sino una persona-ciudadano. Ahí está la oportunidad para el comercio de barrio o de proximidad, que supera en esto a la anonimidad de las grandes superficies cuyo amplio surtido no se valora tanto en tiempos de crisis. Internet continúa impactando: en las tiendas de electrodomésticos aparecen clientes expertos ("prosumers") que saben mucho del producto que van a buscar -- incluidos los precios de la competencia. Fundamental el precio en épocas de crisis ya que el consumo del non-food ha caído un 45% en los últimos 5 años en España. ¿Remedio a todo esto? Dar más y más valor añadido al producto. Los únicos segmentos de producto que crecen son los innovadores, como las cápsulas de café o las nuevas ginebras, éstas con un aumento del 60%. Ahí el consumidor -o un segmento de la población por lo menos- está dispuesto a pagar un plus. La innovación permanente en el cosumo tiene que ser una realidad ya que los nuevos hábitos han llegado para quedarse. La gran distribución, pues, deberá de hallar los medios para "hacer sentir especial" a su clientela no tan sólo por la vía de grandes ofertas.
Hay dos tipos de consumidor actualmente en España: el que no tiene trabajo y por lo tanto hará una compra extremadamente racional y el que tiene trabajo y poco a poco vuelve a la compra emocional. Esto último es el 'plus', el margen de más de una economía.
Los consumidores saben perfectamente que, cuantas más referencias tenga un establecimiento, más dinero se gastarán en él. Experiencia personal: cuenta de comida para una semana en gran superficie: 50 euros; en supermercado de barrio, 35 euros y en tienda de barrio 22 euros. Esto lo sabemos todos y cuando se trata de ahorrar y racionalizar acudimos a lo cercano (por cierto, con gran ahorro de gasolina y tiempo, pudiendo además espaciar las comprar durante la semana y convirtiendo la compra de food en una compra casi de convenience permanente).
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