martes, 29 de julio de 2014

Bajamos en innovación.... grrrrrr....

Malas noticias: Colombia pierde ocho puestos en en ranking mundial de innovación que acaba de publicar la OCDE, pasamos del 60 al 68. Noticia poco simpática que se lee aquí. Así que... ¡pilas, mi gente!


Stay, Catalans... just a little bit longer...



Hacia finales de los 70 apareció una romántica canción interpretada por Jackson Browne, titulada "Stay", y en el estribillo venía a decir algo así como "Stay... just a little bit longer". Más tarde se cantó la canción que titula la portada de una de las últimas ediciones de "The Economist":  Don't leave me this way. La redacción del Economist pide a los escoceses que reconsideren sus ganas de independizarse, y lo hace con argumentos muy racionales y económicos (cosa muy lógica porque el bolsillo es una parte muy sensible de todos nosotros), pero concluye que, si los escoceses piensan irse, deberían poderlo hacer con la bendición y el respeto del Reino Unido. Y concluye que, si se quedan, el Reino Unido debería de sufrir una profunda transformación territorial.

Con menos finura se trata el tema a orillas del Mediterráneo: los amigos europeos de Mariano Rajoy, Manuel Valls y Angela Merkel, alertan de que una Cataluña independiente quedaría fuera de la UE. El discurso de siempre, copiado de su amiguito Mariano, quien seguramente come mucho filete de avestruz ya que, ante cualquier problema, esconde la cabeza bajo la arena y a esperar que escampe. El imperialismo castellano y el británico son muy diferenres, y por tanto escoceses y catalanes debemos tratar con naciones-estado muy diferentes. En el mar del Norte se dejan oír argumentos, en el Mediterráneo sólo escuchamos un "no" negando el problema (ahora secundado desde París por un "non" y por Berlín con un "nein"). Y el gobierno de madrid es tan estimulante como la srta. Rottenmeier, de heidi: sólo sabe decir que no, sin poner  nada motivador sobre la mesa. Por si todo esto fuera poco, se descuelga el ínclito Pedro J. Ramírez con una "boutade", habitual en él: "lo que empezó hace 500 años puede acabar un buen día".

Y finalmente, el asunto ha llegado a Colombia: en El Espectador de hace pocos día, el cronista Héctor Abad lamentaba la posible escisión de Cataluña. La línea de argumentación era que "juntos somos más fuertes", etc. Me parece que los tiros no van por donde cree ese columnista, pero es interesante ver que el "problema catalán" ha cruzado ya el charco y está aquí en pública discusión. Por cierto, también este columnista ve en el federalismo una solución y pide al gobienro español mover ficha.

Está claro que, pase lo que pase, los Estados en Europa se deberán de reinventar.  Y deberán de hacerlo para seducir a sus ciudadanos y territorios. Ya no es el Estado-nación el que debe ser servido por sus súbditos, más bien son éstos los que deben ser seducidos por su Estado para que continúen en lo que cada día más parecen ser asociaciones territoriales más libres y (auto)gestionadas desde abajo en vez de Estados-nación al uso. Interesante debate el que nos aguarda en el futuro próximo. Stay... tuned !!

lunes, 14 de julio de 2014

Perfect Symmetries / Simetries perfectes

Do you enjoy (almost) perfect symmetries? Then check this nice graphic on the relation between exchange rates and exports growth/decay. Funny, huh?


Si us agraden les simetries gairebé perfectes, mireu aquesta gràfica tan mona sobre la relació entre la taxa de canvi i el creixement/decreixement de les exportacions en 'aquesta gràfica. Oi que és maca?


jueves, 10 de julio de 2014

Colombia en el Mundial

Andamos estos días de Mundial. Colombia no lo ha hecho nada mal, se ha llegado lejos pero ha quedado aquí el regusto de que con un poco de suerte se hubiera llegado todavía más lejos. 

El deporte en general, y el fútbol también por supuesto, son formas de hacer buena publicidad hacia fuera de un país (en competiciones internacionales) y de paso unir a su población, véase la película  "Invictus" que relata la estrategia de Nelson Mandela para con la Copa del Mundo de Rugby en Sudáfrica. Nosotros no hemos llegado a campeones pero la autoestima general anda subida estos días. 

Un detalle de cómo se puede cambiar la imagen-país: la prensa deportiva internacional, especialista en buscar apodos a los equipos, ha llamado profusamente al equipo colombiano "los cafeteros". Y esto en un progreso, sí señor. Y no es que la selección tenga mucho de cafetera: Mejía, Teo y Bacca son de aquí, de Barranqulla, un lugar con lindas vistas al Caribe pero sin mucho cultivo de café. Lo mismo vale para Armero: de su Tumaco natal se verán lindas vistas al Pacífico pero ningún arbusto cafetero. Zúñiga es del Urabá (ricas bananas pero cero café) y el nuevo ídolo del país, James Rodríguez (pronúnciese ['xames] y no ['djeimz]) es cucuteño, linda y caliente tierra, que uno no relaciona inmediatamente con los cafés. Pero bueno, más vale que nos visualicen paseando tranquilamente montados en el burrito de Juan Valdez en un paisaje verde y neblinoso que no de secuestradores y narcotraficantes, como no poca gente nos tiene visualizados. Al final es por esto que la gente aquí ha sido tan feliz de que llegáramos lejos: nuestra selección ha mostrado una cara bien linda y amable del país con un excelente juego de equipo y su ya clásico "baile de Minia" después de cada gol. Una contribución a un branding nacional altamente positivo. 

Esperemos que la prima de riesgo país para Colombia haya caído en todas las agencias aseguradoras de exportaciones... jejeje.



miércoles, 2 de julio de 2014

¿La próxima burbuja inmobiliaria?

"Aquí en Barranquilla los precios de las casas sólo van para arriba". Me lo dice mi amigo Danilo, con sus grandes ojos azules, expresión seria y el tono de voz con el que se dicen verdades inmutables o dogmas de fe. No puedo evitar que un ligero escalofrío me recorra la columna vertebral, viniendo de donde vengo. No voy a luchar con argumentos macroeconómicos y racionalidad contra un dogma de fe. Así que por lo menos espero que los colombianos que hayan estado allá les cuenten a sus paisanos acá lo que pasa con las burbujas inmobiliarias. Compraremos, claro que compráremos, pero cuando la curva vaya para abajo, lo que sucederá tarde o temprano: todo lo que sube...