Suiza es un país pequeño pero es mucho más importante que sus habitantes así lo perciban. Porque en las salidas del país (sea hacia Francia, Alemania, Austria o Italia) lo único que uno se encuentra del lado no-suizo de la frontera son puestos de control vacíos, testimonios de que Europa se va uniendo... mientras el pequeño país queda fuera... De este modo justifican también un ejército de aduaneros que poca cosa hace... claro que a lo mejor todo este show que me pasó era por la conferencia de Davos que ha habido esta semana... por cierto, la fea noticia que nos llega de Davos es que los países emergentes están perdiendo fuelle económico... tras el batacazo del peso argentino hace pocos días, la recuperación mundial queda en duda ya que los inversores se repliegan al acabarse estímulos monetarios como los de USA... preocupante este tema... por cierto, ¿cómo dejaron pasar los aduaneros al delegado indio de la reunión con el provocador turbante que llevaba? ¿lo registrarían o no?
En resumen, Suiza acoge con igual candor dinero negro y mandatarios de altísimo rango, en un "spagatto" que sólo pueden entender ellos. Dónde encaje aquí la libertad de movimientos y la disminución de las fronteras es algo que me gustaría saber.
En fin, nada grave... pero para estar bien informado de este pequeño país recomiendo leer atentamente este libro cuya reseña se puede encontrar aquí.
PS del 9/2/14: se confirma el poco entusiamo de los suizos a la hora de jugar con la apertura de fornteras en que hoy mismo se vota en el país si se renegocia todo el tema de la libre circulación de personas... habrá que ver en qué acaba esto pero el solo planteamiento muestra ya las pocas ganas que los helvéticos le tienen al tema...