sábado, 21 de junio de 2014

Estudios de mercado vs. inteligencia de mercado

Ando corrigiendo estos dias los planes de exportación que me han presentado mis alumnos de postgrado de Comercio Internacional de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá. En general buen nivel e interés, y trabajos dignos de ser leidos. Algunos apuntes al respecto:

-Puestos a elegir, la mayoría de nosotros (no sólo de mis alumnos) preferimos internacionalizar bienes que servicios. Curioso amor por lo tangible. Pero de hecho, la mayor parte del PIB de muchos países consta de servicios y por tanto hay que internacionalizar toda esta parte. 

-También, en el caso de poder elegir, preferimos exportar a países vecinos o bien de culturas similares. Esto tampoco es nada nuevo, la "internacionalización de proximidad", sea ésta geográfica o cultural, vuelve a hacerse presente aquí con fuerza. 

-Lo más curioso es la borrosa línea que en Colombia (no sólo entre mis alumnos sino en general) se traza entre estudios de mercado e inteligencia de mercado. Se cree aquí que para vender se necesitan inacablables investigaciones de mercado desde hábitos del consumidor a macrocifras del país destino, cuando en realidad lo que necesitamos para exportar es una buena inteligencia de mercado, que se declina en un plan de exportación claro, fácil y con acciones y objetivos realistas y alcanzables. Me preocupa que mi nuevo país, pues, de tanta importancia al Comercio Internacional y tan poca a la Exportación, cuando en realidad el primero debe de estar al servicio de la segunda.

Y como siempre que uno tiene que corregir trabajos o informes de alumnos, lo mejor está en detalles y allí está lo que uno aprende: la matriz de selección de Proexport, las grandes importadoras de miel en Bélgica o los aranceles del cacao en Suiza me son ahora conceptos más próximos gracias a mis estudiantes, de los que también he aprendido en un intercambio mutuo y provechoso. Y todo a 2600 mt de altitud, que es la altitud a que se halla la linda ciudad de Bogotá.


jueves, 5 de junio de 2014

Internacionalizando el Norte de Santander

Han pasado unos días desde que el sábado pasado diera mi conferencia "Europa, un puente para internacionalizar la economía regional" en la Universidad Simón Bolívar, Extensión Cúcuta, y todavía ando abrumado. Abrumado de la hospitalidad y el recibimiento del que fui objeto y que han dejado una huella en mí y el recuerdo imborrable de una región que merece mucho más que el caprichoso cierre de fronteras por parte de Venezuela. Vayamos por partes:

-Inmejorable organización y marco dado por la Dra. Escamilla (no "dado", como sabemos todos, sino "trabajado duramente entre bambalinas"). Una alegría que nuestra relación profesional que dura ya un año por emails se pudiera concretar conociéndonos finalmente y llevando a cabo este acto.

-Muy inteligentemente, las Us de la región se van poniendo en red: mi seminario era una parte de un pequeño ciclo que, bajo el nombre de "Cúcuta ciudad competitiva" co-organizaban la USB, la UFPS y la UPamplona. Felicito pues a los cucuteños, conscientes como son de que la competitividad está en la intersección entre la competencia y la cooperación.

-Excelente guía urbana viernes noche con el Dr. Nelson, el Dr. Gilberto y el Sr. Faber. Entre la rápida visita a la frontera venezolana (por la que me querían hacer pasar a pesar de mis negativas), la vista de gasolina de contrabando o de cambistas de bolívares, la vuelta de "Cúcuta by night" y la excelente sobrebarriga con la que terminó la velada, mucha cordialidad y risas.

-Solemne apertura institucional de mi conferencia: la verdad es que cuando uno empieza a hablar tras haberse entonado tres himnos (nacional, regional y universitario) lo hace de un modo bien diferente al "just go for it" con el que muchas veces te encuentras como conferencista. Brillante el Ing. Rozo como maestro de ceremonias, apasionado el Rector Tomás en su discurso. Espero tener la misma pasión cuando llegue yo a las 73 primaveras que carga el Rector. 

-Auditorio interesado y con buen feedback: preguntas pertinentes que demostraron interés en el tema. Ojalá cada asistente haya escuchado por lo menos una frase por la que valiera la pena "estropearse" una soleada mañana de sábado.

-Relator fino como hilo de seda: el Dr. Juan Guerra, de la Universidad Católica del Táchira, en la vecina Venezuela, aparte ce colaborar al background transfronterizo del seminario, me ha resumido con brevedad y exactitud de reloj suizo, ha pescado mi oxímoron favorito de "internacionalización de proximidad" y en definitiva ha demostrado que mucho se le ha pegado de la agudeza mental de los jesuitas, para quienes trabaja en la UCAT.

-Sábado tarde no hay clases pero el Rector y el Ing. Rozo nos brindan la oportunidad a mí y a otro visitante llegado del Caribe de darnos un buen baño histórico: conocer el templo patrio colombiano por excelencia, el convento donde se celebró el Congreso que, a instancias de Bolívar, se comprometió en la Gran Colombia. Otro gallo cantaría a colombianos y andinos en general si aquella "quimera" se hubiera convertido en realidad permanente. Al lado de las ruinas de dicho templo, la casa natal del General Santander. Me hago una foto ante el letrero de dicha casa, mano en el corazón, esperando que un día me sea de ayuda caso decida pedir el pasaporte colombiano, jejeje.

Momentos y atenciones inolvidables, pues, en una región que tiene marcadas potencialidades de ser una de las "puertas" de Colombia. Quienes hemos nacido en tierras fronterizas sabemos que la internacionalización es un as en la manga que debemos jugar como ventaja competitiva. Esta conciencia creo que me ha unido un montón a mis nuevos amigos nortesantandereanos. Espero volder, y pronto, si Dios quiere.